yo, ama de casa

.
El momento que más detesto del día ocurre cuando después de hacer las compras, cocinar, poner la mesa y almorzar con mis hijos... en un momento de distracción, salen los dos disparados para diferentes lugares de la casa como si hubiera una alarma de incendio y yo me quedo sentada en la mesa mirando los platos sucios, los restos de comida, los vasos por la mitad, la botella vacía, las migas de pan, las manchas en el mantel... y mi único consuelo es pensar: Ahora voy y los escracho en el blog ¡¡SI, MIS HIJOS NUNCA LEVANTAN LA MESA!! ¡JA!
...
¿ja?

charlando con la Popis

.
Cuatro años, la Popis (alias Florencia)


- Y ¿cómo se llama tu maestra del jardín?
- Victoria
- ¿Y la directora?
- Tal.
- ¿Y qué onda la directora?
- ¿Qué?
- ¿Cómo se porta la directora? ¿Se porta bien?
- ¡Claro! Si es grande...
- ... ... ... (glup)

yo no sabía

... que dos días después de mi texto anterior, iba a pasar el atentado en londres. Nada, que efectivamente los países poderosos tienen harto a más de uno...
qué pena tanta gente muriendo y qué pena los que digan, otra vez, ¡Oh! ¿Cómo pudo pasarnos esto?

este es mi granito de arena

“La NASA festeja la exitosa detonación de un proyectil contra el cometa Tempel 1.”
Clarín, 05.07.05

Los gobiernos de estados unidos están acostumbrados a destruir: destruyen a los gobiernos que se les oponen, destruyen a los países que se les oponen, destruyen a los pueblos que se les oponen. Siempre en nombre de la paz. Ahora, en nombre de su afán por conocer el origen del Universo, le disparan un proyectil a un cometa, destruyen un astro, le hacen un cráter “del tamaño de un estadio de fútbol” y dicen “Esta misión realmente es un éxito aplastante”. ¡Aplastante!
Y después, cuando dos aviones se estrellan contra sus torres gemelas dicen : ¡Oh! ¿Cómo pudo pasarnos esto?

No debería pasar un solo día
sin que cada hombre y mujer sobre la tierra,
haga algo para detenerlos.
Pacíficamente,
que es la única forma
en que se puede hacer algo por la Paz.

toy feliz

.
Aparece como la luz del relámpago: esa insensata fe, ese sólido optimismo que me habitó la mayor parte de mi vida, ese cristal que me hacía vislumbrar el amanecer aún en la noche más negra, me recorre nuevamente.
Siempre pensé que esa era mi bendición personal, el toque de alguna desconocida varita mágica o un don de Dios.
En los últimos tiempos me parecía que lo había perdido, pero no:
otra vez me siento abrigada en el medio del frío
y tengo la inconfundible sensación
de estar volviendo a casa.

lanzamiento

En la décima sesión, yo conozco de mi psicóloga: su estado civil, cómo se compone su familia, varios episodios de su historia, qué hace en su tiempo libre, algunas cuestiones de su carta natal y hasta qué verdura le cae mal.
En la décima sesión, mi psicóloga me pregunta a mí si tengo pareja.

Sí, otra vez empecé la cuenta regresiva.
Y la terminé: en estos momentos, mi expsicóloga orbita en el espacio sideral en el que vagan los psicólogos que no son, que no fueron o que no pudieron ser.

pequeñas soluciones

Hoy me compré un rimmel waterproof (máscara para las pestañas a prueba de agua).