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La noche del diez me deja extenuada, no me puedo despegar de la pantalla, me veo hasta el partido y las propagandas, y todas las veces, las tres, me hizo llorar. Cuando terminó y me vi la cara, tenía todo el maquillaje corrido como en mis peores noches. Demás está decir que quedo desvelada y no me duermo antes de las dos de la mañana. Y eso que nunca fui fan del Diego, no quiero pensar cómo estarán los que siempre lo amaron, los futboleros a muerte, los de Boca… Yo, no sé si llego al programa nº 13, creo que voy directo al by-pass.
(El profundo y sesudo análisis psico-sociológico lo dejo para otro día)
insensateces (I)
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Tengo un reloj que hace tic tac. Eso es bueno porque indica que funciona. Pero en el silencio de la noche, el tic tac molesta. O en el silencio de algún momento de la mañana o de la tarde, cuando uno quiere concentrarse en algo, ese sonido irrumpe y exaspera. Entonces, si estoy en mi cuarto, llevo el reloj al living. Si estoy en el living, lo dejo en mi cuarto y así sucesivamente a lo largo del día. Claro que así no me sirve para saber la hora pero es un hecho que mi reloj y yo no podemos vivir en la misma habitación. Podría tirarlo pero no quiero porque es muy lindo. Podría sacarle la pila, la batería o lo que sea pero no sería más un reloj porque el tiempo estaría detenido. Y ahí estamos, mi reloj y yo, molestándonos mutuamente sin poder hacer algo para remediarlo.
Tengo un reloj que hace tic tac. Eso es bueno porque indica que funciona. Pero en el silencio de la noche, el tic tac molesta. O en el silencio de algún momento de la mañana o de la tarde, cuando uno quiere concentrarse en algo, ese sonido irrumpe y exaspera. Entonces, si estoy en mi cuarto, llevo el reloj al living. Si estoy en el living, lo dejo en mi cuarto y así sucesivamente a lo largo del día. Claro que así no me sirve para saber la hora pero es un hecho que mi reloj y yo no podemos vivir en la misma habitación. Podría tirarlo pero no quiero porque es muy lindo. Podría sacarle la pila, la batería o lo que sea pero no sería más un reloj porque el tiempo estaría detenido. Y ahí estamos, mi reloj y yo, molestándonos mutuamente sin poder hacer algo para remediarlo.
a pedido del público
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vuelvo… pero no me había ido. Una seguidilla de malestares físicos de distinto tenor me mantuvo alejada de este rincón, pero finalmente la racha se cortó y acá estoy. La imposibilidad de escribir hizo que muchas cosas quedaran boyando en mi cabeza y poco a poco les voy a ir dando forma. Mientras tanto, gracias a los que me reclaman!! Uno cree que está solo frente a la compu en esta noche lluviosa pero en realidad hay otras almas acurrucadas, desparramadas, acomodadas en este living de mi casa.
vuelvo… pero no me había ido. Una seguidilla de malestares físicos de distinto tenor me mantuvo alejada de este rincón, pero finalmente la racha se cortó y acá estoy. La imposibilidad de escribir hizo que muchas cosas quedaran boyando en mi cabeza y poco a poco les voy a ir dando forma. Mientras tanto, gracias a los que me reclaman!! Uno cree que está solo frente a la compu en esta noche lluviosa pero en realidad hay otras almas acurrucadas, desparramadas, acomodadas en este living de mi casa.
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