.
Que como vendí mi casa, se abre un período de aproximadamente un mes y medio en el que voy a pasar sucesivamente por estados de alegría, emoción, tristeza, stress, miedo y sobre todo, despiste generalizado. Quedan formalmente notificados y sin derecho al pataleo en casos como: que deje a alguno esperando en una esquina, que aparezca en alguna casa un día antes o dos días después de lo convenido, que deje mensajes en contestadores desconocidos, que olvide la mayor parte de las cosas que antes recordaba, o por ejemplo, como hoy, que haga bajar apresuradamente del colectivo a alguien diciéndole: ¡Apurate, bajá, es Corrientes!… y era Rivadavia (¡perdón!)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario