UBA que me hiciste mal...(2da.parte)

Y sí, tanto lío para inscribirme y al final el primer día de clase falté.
Llovía.
Y como el resto del reino animal, yo no salgo de mi guarida cuando llueve.

pc

La compu me pregunta todo el tiempo "¿Está seguro de que quiere borrar esto?" "¿Está seguro de que quiere cancelar lo otro?" "¿Está seguro de que quiere guardar esto así?" ¡NO! ¡SI! ¡NO SÉ! ¡QUE SÉ YO SI ESTOY SEGURA! ¡¡MA SÍ! ¡¡DEJAME EQUIVOCARME TRANQUILA!!!

mi psicólogo me dice...

...que me haría bien tomar una pastillita. Unas pastillitas. Así mi cerebro tendría una sustancia que ahora no estaría produciendo y ... ¡listo! A mi psicólogo no le gusta que yo esté triste, no quiere que esté angustiada, la pastillita es bárbara para eso. Yo le digo que gracias, muy amable, pero yo sí me banco mis tristezas y no quiero que ninguna pastillita me cambie lo que siento. Porque lo que siento, es lo que soy . Y si un laboratorio encontró la forma de que yo no sea yo, que el Cielo me ampare si me encuentra un día desprevenida y ¡zás! se queda con mi cuerpo.

click

La música tiene terribles poderes. No importa lo que pase, lo que “me” pase, despliega una fuerza de huracán. Puede ser una guitarra, un piano, un tema en la radio cuya letra a veces ni entiendo. Y me cambia el ánimo, me acelera el corazón, me hace temblar las piernas, me hace llorar, sonreir, me llena de amor, de miedo, de ternura, de pasión. No hay ninguna cosa que yo pueda hacer para impedir que me atraviese y se adueñe de mí.
Recién ayer, después de muchos años, me dí cuenta de que él es música para mí.

stop

Lo peor de la decepción no es ese sentimiento mezclado de tristeza, bronca, sorpresa. Ni siquiera sus manifestaciones corporales, los hombros que se caen, el pecho que se estruja, las lágrimas que no tienen fuerzas para salir. Lo peor de la decepción es que te tritura las ganas de intentarlo otra vez.

de carne somos

Viernes a la mañana, reunión de trabajo. La gente va llegando de a gotas y empiezan a generarse diálogos banales: el calor, cómo teñirse las canas y la dificultad de combinar algunos colores. Empiezan a desplegarse los lugares comunes y los chistes idiotas. Sigue llegando gente. Se va potenciando la estupidez de los chistes y de repente me doy cuenta que se está generando un clima grupal y yo quedo sola, al margen, porque no me estoy riendo de las pavadas. Hago rápidas cuentas mentales y … ¡¡¡ JA!!JA!!JA!! …Creo que mi inteligencia se sintió un poco ultrajada pero al iniciarse la reunión propiamente dicha, yo era una más en el conjunto. A veces hay que entregar algo para no quedarse de a pie.

mi psicólogo me pregunta

... sobre qué cosas de mi vida me gustaría trabajar y yo le digo losmiedos. Pero después hablamos de lo que él quiere. Yo empiezo a contar algo y él me interrumpe y opina. Y como no me escuchó se equivoca, prejuzga y supone cosas que después le tengo que explicar que no fueron como él supuso. Igual no sé cómo hace para que, en medio de tantas patinadas, siempre dice alguna frase que yo necesitaba escuchar. Se ve que la intuición le funciona a mil.

y despejar el camino!!!

Por qué siempre tropezar con la misma piedra!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
porrrquéééé!!!!!!!!!! porrrquééé!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
La conozco de memoria y me vuelvo a enredar!!!!!!!!!!!!!!!!´

Le voy a instalar una luz de esas que se encienden cuando uno se acerca, así antes de que tropiece ¡¡¡¡¡¡¡FA!!!!!!!!!!! 2000 kilowats lumínicos para avivar giles!!

insomnio

Todo el tiempo sonidos de cosas que se rompen, de cosas que se caen y también se rompen, sonidos cercanos y de indefinibles objetos que sucesivamente se destruyen. (¿Cómo hace un sonido para que uno tenga la certeza de que algo se rompió?).
Las roturas insisten, hay momentos de silencio y vuelven a insistir… tan porfiadamente que empiezo a dudar si estoy escribiendo sobre cosas que estallan afuera o cosas que estallan adentro.

taken

Todos tus recuerdos aparecen al mismo tiempo. Todos tus recuerdos y todos tus miedos.” (de “Taken”, la serie de Spielberg)
¿Como podría uno sobrevivir a eso? Ya me es difícil sostenerme con ¡UN! recuerdo y ¡UN! Miedo.

asumió tabaré

voces que se quiebran por la emoción miles miles que agitan banderas extienden manos saltan abrazados cada segundo de los que vivieron exiliados cada termo bajo el brazo cada poema de Benedetti cada frase de Galeano cada vez que alguien dijo elfrente cada ola arrimándose a su playa cada mural cada grito cada “tá” hoy está de fiesta del otro lado del río. Hoy tengo el corazón en Uruguay.