reflexiones de última hora de junio 27

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Uno se golpea, pongamos que en el brazo.
Siente el dolor e instintivamente cubre la zona con la mano.
Después masajea con suavidad, para aliviarse.
Sin pensarlo
mantiene a esa parte
protegida
durante un tiempo
de cualquier posible nuevo golpe:
es la menos preparada para resistirlo.
Uno sabe que más tarde o más temprano
el dolor se va a ir desdibujando
hasta desaparecer.
Quizás quede una marca
o sólo la huella en la memoria:
el brazo nunca será el mismo
pero estará en condiciones de seguir.


Yo recibí un golpe en el alma.
Siento el dolor y trato de cubrirla.
Si veo que algo la amenaza, la escondo.
La acaricio,
de todas las maneras en que puede acariciarse un alma.
Le doy tiempo.
Sé que más tarde o más temprano
el dolor se va a ir desdibujando.
Hasta desaparecer.
Quedará una huella y nunca seré la misma,
pero estaré en condiciones
de festejar
nuevamente
la vida
como antes.
Quizás más.

noche de viernes

Qué sé yo cómo, me enganché con “Hablemos de fútbol”: Perfumo, Víctor Hugo, el Bati y Maradona. Es un poco patético para un viernes a la noche, pero tengo algunas cosas que decir en mi defensa: Perfumo era el ídolo de mi infancia, Víctor Hugo es un maestro de la comunicación, el Bati es lo más sencillo y tierno que ví, y de Maradona, que nunca fue santo de mi devoción, tengo que decir que es un escorpiano-Sol-Plutón de pura cepa: cuando nadie daba un centavo por su vida, el tipo renace de las cenizas en todo su esplendor.
Una pasión, un buen recuerdo de nuestros primeros años, un maestro, la sencillez y la ternura, y la fuerza para hacerle frente a nuestros infiernos… ¡Qué buena mochila puede uno armarse con esto!

preguntas

Yo: - Este desorden (en mi habitación) es transitorio...
Mi hija: - Todo es transitorio, má...

¿No está al revés este diálogo?
¿De dónde sacó esa sabiduría zen?
¿Cómo puede haber tanto quilombo en mi cuarto?

Sol

- Má, tu mate es lo menos mate que hay... pero me encanta!
...
y yo que creía que iba a seguir nublado.

emociones

El amor tiene innumerables vías de salida: el beso, el abrazo, la palabra y miles de gestos cotidianos. La bronca sale en forma de insulto, de golpe, hasta de trompada a la almohada (víctima inocente). La alegría puede ser risa y sonrisa, puede ser canto y baile, brazos extendidos al cielo y ¡¡ieyy!!! ¡¡iupii!!. La tristeza hace un camino simple a través de la lágrima y sale. Pero el miedo no sale. El miedo es una puerta cerrada

mundo "psi"

Estaba repasando por cuántos psicólogos/as pasé en los últimos tiempos y me di cuenta de que no es fácil que me caigan bien. Acto seguido pensé: Si me pasó tantas veces, la loca debo ser yo. ¡¡¡Justamente!!! ¡¡¡Por eso busco psicólogos/gas!

los mejores amigos

- Desde la puerta del edificio, una señora agita con entusiasmo su mano y grita chau chau ... a su perro que se está yendo con el paseador.
- Una señora va paseando su perro por la calle y se acerca a una esquina donde hay otros perros ladrando y amenazando pelearse. Y le dice al suyo: “Vos no intervengas” (?)
- Mientras espera el ascensor, la señora le pregunta a su perro: ¿y? ¿cómo te fue en el paseo? (a mí me parece escuchar un guau comolamiércoles comosiempre corriendo 50 cuadras apretujado con otros veinte perros de los cuales la mitad intenta montarme y cada vez que levanto la pata para hacer pis me pegan un tirón de la correa porque cambió el semáforo así que sí, me fue comosiempre comoel …)

¿No hay algo anormal en nuestra relación con nuestros perros?

amo a mi vecina

Mi vecina del segundo tiene todas las condiciones para convertirse en el nuevo blanco de los odios de NuestroSeñorElConsorcio:
1) es nueva
2) es inquilina (Puajh!!)
3) es joven y vive sola (Mmmm...)
4) tiene “visitas masculinas” (Ohhh!!!)
5) algunas de esas visitas “tienen llave”(¡qué atentos que están los vecinos!)
6) tiene un perro gigante al cual NuestroSeñorElConsorcio ya bautizó “el pony
7) expresa una total indiferencia hacia NuestroSeñorElConsorcio
8) hace reuniones en su casa hasta altas horas de la noche (sólo los fines de semana, che, eso hay que reconocérselo)

Tan buena candidata es que, por fin, vislumbré la posibilidad de que NuestroSeñorElConsorcio me deje tranquila a mí. Y anoche, tipo 3 de la mañana, escuchando las carcajadas que venían de su departamento, tenía ganas de mandarles de regalo un cajón de cervezas ¡para que no decaiga!
Esa idea no me hizo sentir muy buena gente, pero estoy tan cansada…

Hoy (III)

La mañana empezó tan mal que quiero que pasen las horas rápido, no para que llegue la noche sino para que también pase la noche y pueda tener la hoja en blanco de otro día. Porque el de hoy está definitivamente arruinado.

mudanza IV - POSTERGADA

La compleja suma de operaciones que culminaba en la mudanza se convirtió en cero.
Yo no sabía que el equilibrio era tan frágil.
Intuí que algo andaba mal el jueves a la mañana, cuando se me prendió fuego el horno.

Por lo menos, que andaba mal el horno.

Mi psicóloga me dijo… (sí, tengo nueva psicóloga)

el viernes me dijo algo así como que, a veces, cuando lo que uno quiere lograr se resiste, y uno encuentra obstáculos por acá y obstáculos por allá, resuelve uno y aparece otro sucesivamente… conviene soltar, no resistirse, porque se ve que el Universo ha dispuesto otra cosa...

Paso a detallar sábado a la mañana:
Edesur iba a cortar la luz de la manzana de 9 a 13 hs, por lo cual, me levanté 7 y media para tener tiempo de mirar los avisos (de venta de inmuebles) en Internet, antes del corte. A eso de las 8 y media, resolví ir guardando en un diskete lo que había seleccionado. Mientras se estaba guardando ¡se cortó la luz! ¡Un minuto! Suficiente para que perdiera toda la información, tuviera que esperar que se reinicie, etc. Como el corte era a las 9, resolví apagar la compu y salir a comprar el diario.
Con el diario en la mano, encontré otras dificultades: mis anteojos tienen una antigüedad de 8 años y se ve que mi vista se ha deteriorado un poco, así que para ver los avisos necesitaba una lupa. Una vez encontrada la lupa, el tema era encontrar el lugar de mayor luz natural (que en realidad era el patio pero había 7 grados) así que bien cerca de la ventana empecé nuevamente la búsqueda en el diario. Que se complicó un poco más, gracias a que los Clasificados de Clarín resolvieron que el abecedario no es el mejor modo de ordenar los barrios y tuve que ir y venir por las páginas y la lupa. Finalmente, algo logré seleccionar, pero me cansé antes de terminar: resolví esperar la luz y repasar lo de Internet. La luz finalmente volvió a la una y media. Me senté a la máquina, sólo para descubrir que ¡no había Internet! Ni cable. Enseguida llamé a Telecentro, donde la máquina que me atendió me indicó poner mi número de abonado, elegir mis opciones para finalmente dejarme en un absoluto silencio. Bien, me voy al ciber de al lado… que ostentaba en su persiana una flamante ¡faja de clausura!
Entonces recordé las palabras de mi psicóloga, me hice un sandwichito rápido… y me fui a dormir la siesta.