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. Siendo una persona de pocas palabras, estadísticamente, debería meter menos la pata que los que tienen el hábito de hablar ininterrumpidamente. Sin embargo, resulta que después de un largo silencio, abro la boca para decir siete ¡SIETE! palabras y son ¡ las siete palabras más inoportunas !
Y empieza el diálogo interno:
- ¡¡¿¿qué decís??!!! ¡¡¿¿qué decís??!!! ¡¡¿¿qué decís??!!!
- ¡Nada, otra vez yo y mi bocaza! Ufa
(Tiemblo cada vez que escucho: "Yo me acuerdo que vos un día me dijiste...")
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