observaciones

.
Soy esclava de mi corazón.
He luchado
contra él más de una vez,
en pos de la razón, la conveniencia, el sentido común.
Pero nunca pude liberarme.
Debo confesar
Que nunca luché
Con verdadera convicción.
Es que
La razón, la conveniencia, el sentido común
A mí
Nunca me dieron
La felicidad
Que me ha dado
Muchas veces
Mi corazón.

No hay comentarios.: