socorro

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Compro algunas de las cosas raras que como en un comercio naturista cerca de mi casa. La vendedora invariablemente, cuando le pido algo, me pregunta: Para qué lo usás? Para tal cosa. Ah, porque tengo X producto que también sirve para eso y además, etc. etc. Yo digo: Sí, buen, no, gracias. Paso a otro producto y la escena se repite. Y se repite de un modo exasperante cada vez que voy a comprar y con cada producto que le pido. Y se repite aunque me atienda otro vendedor, se ve que es política de la empresa.
Intento I : Cuando preguntó para qué lo usás, le contesté: no sé, no es para mí y pasé al siguiente producto, repitió la pregunta y repetí la respuesta no-sé-no-es-para-mí. Tardó un rato en reorganizarse y finalmente contraatacó: Y para vos no querés nada?, porque tengo un producto X que sirve para… Pierdo 1 a O.
Intento II, Plan A: Decidí entrar y ahí nomás decir Solo voy a comprar si no me rompés con que para qué lo uso y bla bla bla. Pero la empleada tenía cara de nuevita y me dio pena, entonces usé el Plan B: Antes de que tuviera tiempo de preguntarme nada le tiraba el producto siguiente. La bombardée 5 minutos: semillas de sésamo, salvado de avena, lentejas, mijo, germen de trigo… No la dejé respirar. Mientras me hacía la cuenta, me preguntó: Y qué vas a cocinar de rico? Corté por lo sano: Ni idea, depende del tiempo que tenga. Rápida como el rayo dice: Ah, tenés poco tiempo para cocinar? Tengo unos fideos que se cocinan en 5 minutos y bla bla bla bla bla bla. 2 a 0.
Antes de que se pueda llamar goleada abrumadora… alguno tiene ideas? Prometo probarlas todas…

ayer

18 de junio. 15 hs. Plaza de Mayo.
Yo estuve ahí.
Qué feliz es estar
donde uno siente que tiene que estar.

Duelos/Culturas

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Duelo (I)

La primera vez que tuve que afrontar un duelo estuve como una semana sin salir de mi casa. Lo hice casi a escondidas, porque no podía considerarse normal (la ley autoriza sólo 3 días de ausencia en el trabajo).
Pero me sentí comprendida cuando me contaron sobre la ley judía:

El primer período del luto es la Shivá (duelo de siete días) … Sirve para ayudar a las personas enlutadas a enfrentar el fallecimiento acontecido. Los deudos no deben abandonar su casa salvo por asuntos de gran urgencia.

Duelo (II)

Cuando falleció mi viejo, yo estudiaba Canto. Después de eso, la garganta se me cerró. No podía cantar ni en voz baja. Pasado unos cuatro meses recuperé las ganas, pero en cuanto inspiraba profundo para sacar la voz, sólo me salía llorar. Más o menos a los siete, le mandé un mensaje de texto a mi profe: “Lista para volver a cantar. Creo.” Pero me equivocaba…

En un programa del Canal Encuentro sobre pueblos originarios, una integrante de la comunidad hablaba de una de sus cantoras: “Nooooo, ella ahora no canta”…. Y explica: “ Es porque está de duelo…año y meeedio más o menos no va a poder cantar…”

Duelo (III)

Ahora, de a ratos, tengo una especie de primavera adentro: siento que me está volviendo el alma al cuerpo, con hojitas verdes y promesas de flores.

Nuevamente la ley judía:
“El pesar excesivo es considerado como falta de confianza en Dios. Se considera natural y deseable que, con el tiempo, desaparezca la amargura causada por la muerte.”

Blogueando pa’ no aflojar

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Que difícil es ser madre, sobre todo en esos momentos en que parece que todo lo que uno hizo está mal, en esos momentos en que uno siente que nada de lo que hace funciona.
Lo dicho, momentos. Y como todo, pasan. Ya solté alguna lágrima, ya suspiré, ya lo escribí como una forma de exorcizarlo, ya me lo saqué del cuerpo y ahora vuelvo a andar por mi camino. Quererlos, cuidarlos, acompañarlos, respetarlos. Suspiro otra vez.
Che, qué linda tarde de sol fue hoy.
Y ahora mismo, por mi ventana, estoy viendo brillar una luna…

anarquía cotidiana (y así todos los días...)

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Bajo. Pongo el agua en el fuego para el té y subo. Prendo la compu para ver los mails y me acuerdo que tengo que pagar una factura. Bajo a buscarla. El agua casi está, así que empiezo a preparar la bandeja del desayuno. La perra ladra desde el patiecito porque quiere subir a la terraza (tiene sus razones, urgentes a veces). Apago el fuego y subo con ella para abrirle la puerta. Veo la compu prendida y me pongo a mirar los diarios en internet. De paso chusmeo algún blog. Me acuerdo de la factura, bajo con la perra y me pongo a buscarla. Entre los papeles veo la agenda y me fijo qué tengo para el día. Miro en la tele la temperatura para ver qué me pongo. Desayuno escuchando música. Le pongo comida a la perra y veo que la tierra de las plantas están secas. Las riego. Riego también las del consultorio y veo que las flores ya están caídas, así que llevo los floreritos a la cocina, tiro las flores, los lavo. De paso lavo las cosas del desayuno y subo a bañarme. Después busco qué ponerme y resuelvo planchar una remera. Me acuerdo de la factura, enchufo la planchita para el pelo y bajo. Enchufo la plancha y subo a buscar la remera para planchar. Bajo. Hojeo un libro de recetas para ver qué tengo que comprar. Voy a la heladera a chequear y veo una leche vencida. La tiro, de paso guardo la mermelada del desayuno. Suena el teléfono, cuando voy a atender veo la plancha y me acuerdo que tengo que planchar. Hablo cinco minutos. Cuando corto, pienso cómo quisiera acordarme qué estaba haciendo al momento del ring. Bueno, subo a terminar de vestirme. Me falta la remera. Bajo. Plancho. Subo. Me visto. Tengo el maquillaje abajo: bajo. Me empiezo a maquillar y Uy! la planchita para el cabello estaba enchufada arriba. Subo. Cuando la termino de usar me miro al espejo y me pregunto por qué tengo un ojo maquillado y el otro no. Bajo...

sobre Irigoyen, mano derecha (IV)

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Novedades!
Mensaje de texto de mi hija el 30.05.2008 a las 09.48 am
El señor de Irigoyen...tiene novia!!