me sale CASI siempre

.
Una de mis mejores adquisiciones de los últimos tiempos es el concepto de “soltar”, o en su versión más coloquial y actualizada: “ya fue”.
Es más o menos el opuesto al conocido popularmente como “rollo”.
El funcionamiento es así (adaptado a la idiosincrasia propia):
Estás triste? Llorás. Ya fue
Estás enojada? Puteás. Ya fue
Estás confundida? Relajate, va a pasar, ya fue
Estás angustiada? Respirá profundo, va a pasar, ya fue.
Tenés miedo? Que alguien te abrace, pasa, ya fue.
Te cagaron? Ojo la próxima. Ya fue.
Te salió todo mal? Mañana será otro día. Ya fue.
Nada de acumular rencores, nada de enrollarse con reproches, nada de echar culpas, nada de planteos. Ya fue. Porque seguro que en el instante siguiente pueden pasar cosas buenas y mirá si te las perdés por quedarte enganchada en lo que PASÓ.
Mi cabeza funciona cada vez con más simpleza.
Y yo voy más liviana por la vida.

No hay comentarios.: