FELIZ

.
Es una de la cosas más hermosas que podía sucederme en mi camino de mamá-en-el- mundo.
Fue hace poco.
Dos gestos diferentes en cada uno
hicieron que la certeza
se abriera ante mí como una flor
o como se abre, a veces, un corazón.
Y pude verlo con los ojos del alma
que son los que entienden sin palabras.
Pude sentir,
pude palpar
cómo mis hijos
amanlavida.

No hay comentarios.: