Emerjo del mar. Voy escondiendo mi ser acuático hasta adquirir apariencia de mujer, pero en cada encuentro me invade la ola que fui. Me acerco y me alejo como las mareas y me pregunto qué color tendrá la quietud. Muchos miran el mar y respiran calma, así miro yo la tierra en busca de un minuto de paz.
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