Tiempo ocioso en el bondi (Un post prescindibe, aviso)

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Cinthia Hotton dice que “no tiene ganas” de seguir en política. Parece una niña haciendo puchero porque se le escapó el globo. La imagino diciendo que “faltan valores” en la política, aunque en realidad lo que sucedió es que ella mintió y la deschavaron (Qué desprolijo decir XX me presionó y la que había llamado a XX era ella. Qué desprolijo quejarse de que alguien quiera convencerla de algo cuando fue ella la que llamó para convencer a la otra de algo, en fin…)
Siempre pienso en que cada uno tiene habilidades especiales y está bueno que las ponga en juego cuando elige a qué dedicarse en su vida. A veces veo personas que me parece que no están en el lugar que tienen que estar.
Me entretuve, en el viaje en colectivo al trabajo, pensando a qué podrían dedicarse algunas personas a las que yo, humildemente, creo que les iría mejor fuera de la política. Y así nacieron estas ideas:
Si Hotton deja la política, la veo en Utilísima, haciendo un bloque en algún programa, enseñándole a los chicos a hacer muñequitos con plastilina de colores (cosa que los chicos aprenden por sí mismos, de todas maneras).
Si Camaño deja la política, la veo haciendo un tratamiento para el “Manejo de la ira” y después dedicándose a enseñar algo sobre “Asuntos Constitucionales”. Pero OJO eh? Después del tratamiento!
Si Carrió deja la política, la veo exitosa recorriendo escuelas, contándoles cuentos de terror a los chicos.
Cuando Macri deje la política (Sí, porque es un hecho) lo veo… Mmmm… qué difícil! A qué puede dedicarse alguien que no sabe hacer nada, sin ideas propias, que es poco inteligente, que tiene dificultades para expresarse, que podría vivir sin trabajar y ni siquiera tiene ganas de trabajar de algo? Ya sé! Podría atender el *611 de Movistar. La mayoría de las veces no atienden. Los reclamos a él no le importan, sacaría provecho de su cara de piedra y practicaría lo que más le gusta: no hacerse cargo nunca de nada.