Curiosidad

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Esta es la cláusula del contrato que el canal de Cablevisión en Misiones quería que fimara y Marcelo Almada, periodista de Misiones,no quiso firmar :
Debe abstenerse de “verter en el Programa toda manifestación, sea ésta verbal o de otro tipo, que afecte de cualquier manera la imagen o los derechos de Cablevisión y/o sus empresas vinculadas, controladas o controlantes, sus directivos, gerentes, personal jerárquico en general, dependientes y/o terceros”.

Además, la cláusula señalaba que el productor “velará para que esta obligación sea cumplida por sus dependientes, contratados y/o cualquier persona que aparezca en el programa”.
Almada no firmó y se quedó sin programa.
Cuántos otros en todo el país habrán firmado??

Digo yo

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Clarín hace años que no cumple con la ley, al prohibir que en su empresa haya delegados gremiales, al despedir delegados…
Después de años y años de reclamos judiciales y otros, los trabajadores bloquearon la salida del diario el domingo pasado, en un capítulo más de un largo conflicto gremial.

Cablevisión, del grupo Clarín, incumple la Ley de Medios, porque no adecúa su grilla de canales y no incorpora ni a TElesur ni a Paka Paka ni a Canal 23, violando además derechos de sus asociados.

Ernestina Herrera, del grupo Clarín, incumple la ley hace años, porque anotó como propios a dos niños a los que aún hoy tiene de rehenes, y que siguen privados de su identidad.

Por el momento, eso es todo lo que quería decir al respecto.

EL HUMORRR (negro)

El día que se murió mi perra decidí comprarme una tele. Mis hijos me acompañaron. Mientras esperábamos que la entregaran, yo dije: Ahora hay que probarla, ver si anda con el dvd…
Y mi hija contestó:
- Sí, sí…y hay que ver si ladra…

IN MEMORIAM

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Mi perra, Rumi, se murió el martes. Tenía 17 años. Haciendo la cuenta conocida, equivale a 119 de la especie humana. Ustedes saben, ya hablamos de esto, que teníamos una relación difícil, que transcurrió entre altos y bajos. A pesar de eso, cuando las papas quemaban, ni le fallé ni me falló (lo cual es mucho decir de un vínculo).
Hace unas dos semanas empezó a tener dificultad para subir las escaleras. Un par de veces subió y bajó con mi ayuda. Lo siguiente fue que no mostraba interés por subir y se quedaba más tiempo quieta, acurrucada en algún rincón. Observé que no comía casi nada. Cuando se lo comenté a mi hijo, él agarró un pedazo de pollo y se lo ofreció, en un gesto que yo interpreté como: Rumi no te vayas, ponete las pilas. Ella lo aceptó con un entusiasmo que hacía tiempo no le veía, en un gesto que interpreté como: gracias por quererme, yo también te quiero.
Después dejó de comer y sólo tomaba un poco de agua. El último día ya no tomó agua.
Yo le daba Reiki con frecuencia. A veces dudaba acerca de llamar o no al veterinario. Pero resistí. Con la edad que tenía, la muerte era parte del proceso natural de la vida y no la veía sufrir, no lloraba ni se quejaba, por lo que pensé que sólo tenía que acompañarla. Llamar al veterinario implicaba que le hicieran cosas inútiles (la ciencia médica siempre tiene ideas y es excepcional que acepte la muerte sin intervenir...)
Así que eso, se fue yendo de a poquito, la acompañé, le dije que la quería y la dejé partir. Se fue tranquila. Y yo estoy en paz conmigo misma.
Igual, siempre es triste la ausencia.

Sobre la novela Luli Salazar - Martín Redrado y otras yerbas

Él se engancha a una mina que es modelo, mediática, un sex symbol que saltó a la popularidad masiva abriéndose la camisa en un evento de MTV... y le pide que use cuello cerrado.
Ella se engancha a un tipo que decía que si pagábamos deuda con Reservas nos quedábamos sin reservas, cuando al final pagamos deuda con Reservas y tenemos más Reservas que nunca... y le pide que no mienta.
Más allá del tema farandulero (en el que, no sé por qué, me huele que pulularon sendos asesores de imagen) reflexionaba sobre con cuánta frecuencia le pedimos al otro que sea algo que no es.
Y más aún, vengo pensando que muchas veces lo que nos gusta del otro es lo mismo que nos jode.
Y así vamos andando entretenidos por la vida, je.

buena noticia

Ayer en el bondi había CINCO personas leyendo. Dos hombres leían un diario (Crónica o El argentino, me pareció, por el tamaño), un muchacho leía un libro que no logré identificar, otro leía un libro de poesía y una chica iba leyendo la historieta El Eternauta.
Eso para mí es un cambio de época. Maravilloso!