.
Todavía me pasa. Hace casi siete años que mi hermana no está y todavía me pasa.
Estoy en un bar tomando un café. En una mesa delante de la mía está sentada una mujer más o menos de mi edad. Al rato llega otra y se sienta frente a ella. Tengo una visión privilegiada de los perfiles y además percibo el modo de la conversación. Hay un momento en que siento la certeza de que son hermanas. A mí se me llenan los ojos de lágrimas y pienso laputamadre. Siempre pienso laputamadre.
Todavía me pasa. Creo que me va a pasar siempre.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario