Domingos

.
Confieso que a veces siento una profunda nostalgia de verlos jugar los domingos a la mañana, descalzos y con sus piyamitas, sin los horarios de la semana, inaugurando el día a pura creatividad y alegría...
Pero lo cierto es que también ayer, domingo, por la mañana, mientras escuchaba la maravillosa FM folklórica, tomaba mate y cocinaba para ellos... me sentí FELIZ.

No hay comentarios.: