.
Yo tengo la alegría de trabajar SIEMPRE por un mundo PARA TODOS, un país para todos, una ciudad para todos.
Yo tengo la alegría de saber que, más tarde o más temprano, aprenderemos que somos una comunidad y todos necesitamos de todos.
Yo tengo la alegría de pensar que todos tenemos los mismos derechos y que todos somos responsables de garantizar los derechos de todos.
Yo tengo la alegría de sentirme parte del colectivo que somos y de poder comprender al que piensa distinto.
Yo tengo la alegría de creer en un proyecto de cambio y de ver un país que crece y se transforma y restituye derechos a los olvidados de siempre.
…
El resultado del domingo, sí, un bajón… momentáneo.
Porque yo tengo la alegría.