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Una viejita pequeñita sentada al lado mío en el bondi, de repente me dice: Qué asiento difícil…(porque estamos sobre un escalón y cuando dobla te parece que vas a aterrizar en el medio del pasillo) Y sigue, preocupada: este asiento es, no sé, para un gordo…
Y le ofrezco cambiarnos de lugar y me dan tantas ganas de llorar.
Una chica con uniforme que está parada en el bondi se inclina hacia mí y me dice: No me das el asiento? Está blanca como un papel. Se sienta, le doy un caramelo, le pregunto si le suele bajar la presión… Me dice que lo que pasa es que acaba de dar sangre, que salió bien del hospital pero de repente… no sé… Y me pregunto por qué una chica de esa edad tuvo que ir sola a dar sangre y me dan ganas de llorar.
Escucho la sentencia por el asesinato de Mariano Ferreyra. Y me da pena por la familia de Mariano y también me dan pena algunos otros, que son pobres y que también son víctimas de un sistema que hace carnepicada con los pobres. Y me dan ganas de llorar.
Ya cerrando el día, mi hija me cuenta por mensajito: Macri sacó el Monumento del Indio en Parque Los Andes. Llegaron a hacer la ceremonia por el Día del Indio y el monumento no estaba. Y lloraron...
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Por todos los vulnerables del mundo, hoy lloré.
1 comentario:
Y mañana será otro día!
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