Y hoy resultó que unos pocos jueces decidieron que no tenemos derecho a votar millones de argentinos/as.
Cualquiera que haya rondado por Tribunales (cualquier hombre y/o mujer de a pie, digo)sabe que la "familia judicial" está alejada de la gente por un pedestal. No aceptan ser cuestionados, están más allá de todo, defienden sus privilegios y no se consideran servidores públicos.
Por suerte, nació "Justicia legítima", aire fresco para las personas de bien que aspiran a una democratización de la Justicia. Y por eso, a pesar del fallo, yo estoy llena de esperanza.
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